Mi compromiso en relación: la transparencia. Aprendiendo a pedir ayuda.

Estoy aquí. No me voy a ninguna parte. 

Sí, estoy desde la oscuridad y algo más recompuesta, aunque las brechas siguen marcadas en mi piel algo cuarteada. 

Primero, lo primero: 

gracias infinitas, desde lo más hondo, por vuestros gestos de amor. Por vuestra sororidad en palabras. Me siento feliz en la tristeza porque hay manos dispuestas, hombros preparados, sonrisas tendidas… por todas y a todas, gracias infinitas.

Segundo… lo que viene después:

Ayer no hubo hoy no habrá cita del día. No me apetece seguir un hilo porque haya establecido esa secuencia un día tal a una hora cual. Hoy deseo apasionadamente hablar sobre porqué conocerse es de primera necesidad y pediros un favor (con vuestro derecho a no hacerlo, por supuesto)

¿Empiezo?

Empiezo

El mundo está triste. Lo siento. No soy la única. Somos muchas. Mostrar mi vulnerabilidad me trajo el regalo de la información, por la que muchas me escribisteis diciendo que así también lo sentíais vosotras. La cuestión aquí es que algo se rompe. Será el equinoccio, será la luna llena por venir, será este sistema estallando, será la brutalidad policial en las manifestaciones del #25S y #26S, será el dolor generacional de lxs nacidxs en los 70 y 80… será lo que sea, pero son muchas cosas y, como somos manada (nos guste más o menos), lo que mata a una (uno) mata a todas (os). 

“no hagas nada desde el miedo” me repito una y otra vez. Hoy os escribo desde la potencia que da la rebeldía y la vulnerabilidad (una mezcla curiosa de sabor amargo y dulce, picante y astringente). Hace tiempo que sé que El Camino Rubí deberá cambiar porque es una criatura sabia que conoce que la vida es cíclica y que ha de dar respuesta a lo que, me pasa a mí, y a lo que les ocurre a las mujeres. Sé del cambio, sé que sabremos hacerlo sólo que no sé si sé expresar el porqué me dedico íntegramente a compartir mi naturaleza cíclica así como a expandirlo por cualquier rincón.

Las respuestas son muchas, de primera necesidad,  pero las principales son por

Placer

Mostrarme y compartir otra forma de moverse en el mundo. Si quiero respetar mi condición de mujer cíclica he de mostrar otras formas de habitar mi cuerpo y este mundo. Abrirme al servicio de las otras (así concibo yo el trabajo) desde mi cuerpo en este sistema y más allá del sistema, es el modo en el que laboro, en el que me doy al mundo y desde donde recibo

Rebeldía

Conocer mi naturaleza cíclica me ha dado fuerzas para mantenerme fiel a mi misma y desobediente al resto de personas que buscaban de mí el miedo y la sumisión. Los días en los que me paro y apeo del bullicio, aquellos en los que me dejo hacer por mis libidinosas hormonas y aquellos en los que creo desde la rabia, estoy haciendo una revolución y siendo parte de una espiral de úteros palpitantes que se saben, se nutren, se expanden sin vergüenza ni culpa. Y es desde ahí desde donde yo apuesto para moverme, comunicarme y co-crear. 

Autogestión

Conozco mi cuerpo. Claro que es opaco, claro que tiene su intimidad -aquella que no puedo ni debo querer comprender (él soy yo y yo él)- sin embargo aquello que se ve, se toca, se oye y se huele no se escapa de mí. Claro que tengo dudas y las consulto con otras mujeres, pero ni las otras ni los otros me dicen nada de mí que yo ya no sepa-intuya. Conozco hierbas, conozco pausas, conozco silencios que me permiten dejar de lado pastillas, visitas privadas, manos ajenas y frías recorriendo mi cuerpo. Creo profundamente en la autogestión como medio para conectar con nuestro poderío y también como práctica de vida que va más allá del consumismo. En estos momentos, autogestionar nuestra salud es fundamental, por expandir nuestras capacidades, por recuperar lo que no es propio y por tejer redes.

Sororidad/ manada

Amo a las mujeres ¿a todas? pues en general sí, aunque en el amor hay misterios y excepciones que ahora no compartiré pero que todas podéis identificar en vuestro propio amor. Una de mis prioridades es que todas las mujeres, absolutamente todas, puedan re-conocerse. Es una de mis grandes inquietudes el poder llegar a mujeres de todas las condiciones y tipos porque ser cíclica es propio a todas y es un derecho el acceder a la sabiduría que habita en nosotras. Yo trato de ponerlo en acción y en relación. Me las ingenio para que las trabas del sistema nos toquen lo menos posible, como los precios, las becas, las video conferencias, los boletines mensuales, las charlas… Siempre digo al terminar los talleres que esto ha de compartirse con las mujeres más cercanas. No podemos dejar que esto siga estando en pequeños círculos, somos responsables de tejerlo juntas y por supuesto, de reconocer la labor de las tantas mujeres que nos dedicamos a esto. La sororidad pide aprender a ser co-responsable y a cuidar de las relaciones entre nosotras. Cambiar las relaciones comerciales de este sistema por las relaciones profundas, de pleno sentido, es necesario y urgente si queremos que esta revolución se extienda y llegue a todas sin discriminación ni prejuicios. 

Amor

Nada de cursilerías ¿eh? Amo la clave salvaje de cada persona. Amo las infinitas posibilidades que procura habitarse desde las luces y las sombras, sin desechar ninguna de las caras. El amor a lo posible dentro de lo que alguien llamó imposible me atrae irremediablemente. Deseo mostrarme, mostrar, que es posible vivirse de otro modo, crear desde otro lugar, atravesar el propio interés y salirse de la tangente ordinaria de esta sociedad del capital. 

 

Hay más razones, algunas las desconozco, permanecen ocultas para mí. Siempre nos movemos desde las luces y las sombras. Las que identifico son éstas. Os confieso que no puedo dedicarme a aquello que no palpita en mí, aquello que dicta el miedo, pues me enfermo. Sé que no suena valiente, pero es cierto. Si hago algo por miedo, en contra de la voz de mi deseo, termino realmente mal  (creedme cuando os digo que obedecer al deseo es un enorme acto de valentía pues pide cada cosa…) Mi historia en diferentes trabajos da muestra de ello. No sirvo para oruga. No puedo generar dinero para alimentar mi ombligo. No sirvo para ello. Sinceramente creo que nadie puede, sólo que el umbral del dolor es diferente para cada persona. Éste es otro de los motivos: creo que somos paridas (paridos) para crear algo propio y profundo, no para ser números abotargados y sumisos. Así que yo trato de dar ejemplo con mi acción, porque la teoría siempre es más sencilla y pomposa. No es fácil porque soy una criatura nacida en este sistema y cuesta cambiar enfoque, mantener coherencia en la paradoja, abrirse sin miedo y demás opciones que una ha de tomar si quiere mantener a esta criatura, El Camino Rubí, con vida. Por todo ello me explico. Creo que necesitáis saber que hay en mí y en este proyecto de vida. Es importante conocernos o cuanto menos que me conozcáis, porque con ello trato de traer al mundo, mi mundo, tal y como yo lo siento y deseo. 

Vosotras sois valiosas. Cuando me leéis,
estais haciéndome un hueco en vuestro cuerpo, en vuestra vida y por ello os merecéis transparencia, total honestidad. Es una relación importante la de escritora-lectora, es fundamental. Por todo este valor os pido un favor, que es el de, si os gusta y llena este Camino, compartidlo con vuestras mujeres. A veces nos parece una obviedad y lo dejamos de lado, pero este Camino comienza por compartir información, experiencias, ideas… Podéis compartir artículos de este blog, la propia web tiene la opción de enviársela a una amiga.

Hoy os pido, por favor, que compartáis los dos últimos talleres del 2012. 

 Taller de Autoconocimiento del Ciclo Menstrual

  • 20 de octubre de 2012- Elx/ Elche

          Evento en Facebook, aquí

  • 17 de noviembre de 2012- Madrid
          Evento en Facebook, aquí

 Sus correspondientes carteles:

 

Como veis todo lo que una da necesita de la otra para recibir y de ésta para volver a dar en círculo infinito. Es otro modo de moverse en el mundo. No es en absoluto nuevo, es más bien primigenio. Todo es cuestión de práctica y yo, continúo practicando gracias a las relaciones infinitas con cada una de vosotras. Os agradezco profundamente. Desde mi oscuridad más tibia os prendo un beso preñado de mariposas. G.R.A.C.I.A.S.

 

 

 

Día 7: fase preovulatoria  oscura

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