Juego del día

Hoy no hay cita. Hoy propongo el juego del día. Para aquellas para las que escribir es como respirar (yo soy una de ellas) esta propuesta os va a gustar. A las demás ¡también! pues se trata de inventar a través de la palabra y no hay resultados buenos o malos. Así que es sencillo, íntimo y es posible que nos lleve a un momento único. A mí me encantan las máquinas del tiempo. Pese a que el Sr. Hawking diga que no existen ni en el futuro ya que, de existir, tendríamos turistas del futuro entre nosotrxs, yo, en mis juegos, suelo viajar al pasado y al futuro. En mis juegos manda mi imaginación con lo que es ella la que establece los límites así que bueno… ¡los míos son muy amplios! Así que para mí, existen.

Hoy os propongo un viaje al futuro ¿Os venís conmigo?

Necesitamos:

– Un par de folios 

– Una pluma o un bolígrafo o un lápiz o lo que quieras para escribir

– Un sobre (opcional)

– Una canción que os inspire, quizás alguna que os recuerde a algún momento mágico. A esos momentos en los que parece que el mundo entero es accesible y todo cobra sentido en un microsegundo… y en ese microsegundo se vuelve a esfumar

– Alguna foto que os guste de vosotras, alguna que os inspire

¿Lo tenemos?

La situación es ésta:

Es el 15 de noviembre de 2062 

(deja volar tu imaginación pues puede que tengas 76 años o puede que tengas 100 años. En el futuro 100 años serán como nuestros 70, ahora)

es una tarde de otoño (quizás primavera si estás al otro lado) Piensas en el 2012. En cómo estabas en esa época, cuáles eran tus miedos, inquietudes, sueños. Una sonrisa preciosa se dibuja en tu rostro. Es el gesto de la sabiduría. Decides escribirte una carta como las de antes. Es una carta que enviarás al correo de Los Tiempos Pasados, para que pueda llegar a tiempo a ese 2012, antes de que sigas llorando o temiendo por algo que, en el 2062, sabes que será superado con éxito. Con decisión y mucha ternura te escribes a ti, a la mujer del 2012 desde la mujer que ahora eres en este 15 de noviembre del 2062. 

Coge aire, sonríe y… a ¡escribir!

 

Después del ejercicio puedes decorar las hojas, el sobre. Quizás envejecerlo con un baño de té. Y por supuesto guardarlo, para que puedas leer siempre las palabras de la mujer sabia que te escribe desde el futuro, sabiendo que fuiste capaz de hacer todo lo que soñaste y que amaste más allá de los temores, que los errores fueron un gran aprendizaje y ¡quién sabe! quizás quieras darte alguna pista sobre qué hacer en el futuro con asuntillos pendientes. 

 

Feliz viaje y bienvenida al año 2062 😉

 

 

 

 

Día 30: deseando llegar a la fase menstrual

 

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