Menstruar sigue molando

Menstruar mola pero lo que mola más es que muchas lo sintáis ya así y que además lo compartáis como lo estáis haciendo. Estoy entusiasmada con la acogida de la entrada del miércoles.

Hoy, de manera breve, voy a aclarar algunos puntos que he podido leer en comentarios aquí o en las redes sociales:

1. Menstruar con dolor no mola nada

Eso es así y no hay vuelta de hoja. El dolor no es placentero aunque dolor y placer estén estrechamente ligados. Además, muchas veces este dolor se transforma en sufrimiento y esto mola muchísimo menos. Por esto mismo es imprescindible investigar sobre qué nos puede estar pasando pues el dolor en la menstruación es un síntoma biopsicosocial de que algo ha de ser revisado y tratado. Esto es que bien por cuestiones fisiológicas, o por cuestiones psicológicas ( como nuestro comportamiento y/o aceptación de nuestro ciclo y nuestro cuerpo, por ejemplo; o situaciones de un elevado nivel de estrés como una muerte o una ruptura) o por cuestiones culturales- ambientales, nuestro cuerpo-mente está dolorido y necesita, como he dicho antes, que una se ocupe de conocer a su ritmo y por los medios que libremente elija cómo tratarlo. 

2. Menstruar es un proceso fisiológico más

Sí, lo es. De manera biológica hacer una fiesta por ello no tendría sentido PERO a nivel simbólico es realmente necesario resignificar el valor del ciclo menstrual. Por mucho que tratemos de ser “modernas” tenemos grabadas a fuego las frases lapidatorias en relación a nuestra menstruación. Además muchas de nosotras no sabemos cómo funciona este proceso neurohormonal. Los cambios de humor ni los conocemos, ni los valoramos, ni nos sentimos orgullosas de ellos. Seguimos pidiendo disculpas por nuestra sensibilidad y seguimos sintiendo que menstruar es limitante. Con lo que no hemos avanzado mucho en esto de reconocer que este proceso fisiológico es bueno, necesario y sano. Por ello es imprescindible trabajarlo desde el simbólico.

3. Menstruar no mola a nivel social- laboral

Cierto. Percibimos que la menstruación es, cuanto menos, limitadora porque es así como se vive en el día a día de nuestras relaciones laborales. Tomarse un día libre por tener la regla es impensable para la mayoría, más ahora con el milagro de tener un trabajo y con todo lo que hemos de demostrar las mujeres en materia de igualdad. Por esto es fundamental que podamos abrir brecha nosotras porque nadie lo va hacer en nuestro lugar. Los derechos no se piden, se toman porque nos pertenecen. Si esperamos a que venga nuestrx jefx y nos mande para casa con una bolsita de gominolas y un ramo de flores, vamos listas. 

4. Entre odiarnos, tolerarnos o amarnos, prefiero el amor

Claro. Podría seguir odiando mi cuerpo por menstruar y por no responder solícito a lo que el sistema (moldeado por la cultura) espera de mí. Podría simplemente tolerar el hecho de que mi cuerpo cambie, mi humor varíe, mis pensamientos vayan y vengan pero yo prefiero molarme, gustarme, amarme porque he de vivir muchos años en este cuerpo y decido que sean los mejores años de mi vida. Gustarse nunca hace daño, más bien lo palia y a veces lo resuelve. Así que menstruar, mola.

5. No sólo de menstruación vive la mujer

¡Por supuesto! Como ya he comentado en otras entradas menstruar no hace a la mujer. Es más, ni siquiera nacer con sexo femenino te hace mujer. El ciclo hormonal de la ovulación/menstruación es uno de los tantos ciclos que vive el cuerpo femenino. En el ciclo sexual de la maternidad y en la menopausia nuestro ciclo cambia y entramos en otros estados. Las hormonas son otras y por ello las 4 mujeres que somos (es mi manera de hablar sobre las 4 fases hormonales del ciclo menstrual) dejan de ser tal y como las conocemos. Así mismo, en la infancia, las niñas viven otro estado hormonal. Aquellas nacidas en cuerpo femenino que no menstruan por x motivos también molan. Y las que nacieron en cuerpo masculino y son ahora mujeres, molan mucho. Esto es que molar o no, no tiene que ver con la menstruación, ¡es obvio!

Pues bien, ahora que todo queda más claro podemos seguir diciendo al mundo que menstruar mola mucho 😉

Nota: Menstruar mola puede traducirse como menstruar es chido o es cool

Día 7: fase preovulatoria

Aquí tienes más información sobre porqué conocer y gozar nuestro ciclo menstrual es tan valioso

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