Si estás premenstrual, pasa la noche contigo

La noche es para las premenstruales. Es posible que sea un desajuste hormonal (no estoy tan segura) pero la realidad para muchas mujeres es que en esta fase, muchas, no dormimos por la noche. La noche, el lado oscuro de la vida, se abre como un portal de posibildiades infinitas en la fase premenstrual. No hay nadie despierto que pueda alterar nuestros sentidos (y tocarnos la moral con sus frases inoportunas) y la imaginación está desatada. Aquí estoy yo, escribiendo mi segundo artículo a las 2:50 am (aunque lo publicaré a horas más tempestivas). 

Ocurre que la noche nos asusta. En sí se debe a que tememos lo que ignoramos e ignoramos la noche porque siempre, por cultura, nos la han prohibido. Bien directamente o bien indirectamente pero una mujer que no está en su camita con su camisita y su canesú a las 4 de la mañana, algo le pasa. No es normal. O de ser habitual (no hablo de insomnes sino de diferentes horarios) se sospecha de ellas. La noche se relaciona siempre con lo oculto, con aquello que haces sin querer ser vista. El refugio de las almas pendencieras, así que, es obvio que no es lugar para una dama. Mejor. Porque la fase premenstrual (Señora Premen como la llamo yo) no es ninguna damisela. Es más cercana a los cuervos de Poe que a los jilgueros de la Bella Durmiente. Cuando una puede permitirse el dormir por el día y entregarse a la noche, las tensiones creativas (y destructivas) se disipan. 

Yo soy una de ésas que he tenido que obligarme a salir de la cama a la trigésima cuarta vuelta. Sabiendo que algunos días de mi fase premenstrual estoy más activa por la madrugada, ya me entiendo y por ello respeto. Así que a la quinta vuelta, salto de la cama (eso sí, de puntillas).En cambio, antes, ni loca. Me obligaba a dormir (que es justo lo que menos funciona pues para dormir una ha de encontrarse en situaciones que inviten al relax y no a la tensión) porque la noche, no sé, no era para mí. ¿Qué pintaba yo por casa a las 2: 30 de la mañana? ¿Qué hacía? Salvo cuando era estudiante, ponerme a estudiar, en cambio ahora no veía mi lugar. Es curioso como nosotras nos vetamos espacios y tiempos… 

La creatividad y la noche son primas hermanas. Por la noche los procesos creativos surgen de manera más sencilla y más libre. No hay interferencias, ni fuertes estímulos (salvo si tu vecinx es unx raverx) y el cerebro se activa en frecuencia creativa (ser analítica, por la noche, cuesta más). Aunque, por supuesto, cada una tenemos un patrón propio de sueño- vigilia, en la fase premenstrual solemos sentirnos más cómodas habitando la noche. Recuperarla es una gran hazaña. Y ya no sólo en la intimidad de nuestra casa sino también saliendo a pasear. Actividad terriblemente complicada por miedos reales e infundados que pueblan nuestro imaginario y nuestra realidad. Yo vivo en uno de los pueblos más seguros, casi del mundo mundial (o al menos el más seguro donde he vivido nunca) y me da cosilla asomar el morrete por cuestiones de autoprotección. Pero, tema a parte (que da para otro artículo y la Señora Murillo, por ejemplo, da buenas señales de ello en este video) la noche ha de volver a ser nuestro espacio- tiempo. 

Para las que sois madres, entre otras tantas mil cosas, las noches son el momento para ser una en sí misma. Perfecto. Lo que pasa es que luego por el día  soléis tener que rendir al ritmo de lxs despiertxs. Propongo, para la que pueda y se atreva, desafiar al reloj. Pasar la noche haciendo lo que más gusto le dé y echarse a dormir cuando el cuerpo lo pida y hasta que el cuerpo diga basta. Parece fácil, pero a la hora de la verdad nos rajamos. Tenemos un montón de deberes y compromisos y asuntos varios que nos hacen creernos las heroínas del mundo (esa noble idea de que sin nosotras el mundo sería arrasado por un holocausto zombie o algo peor). Sólo pido una noche premenstrual de juerga con nosotras mismas. Por juerga entendemos, cada una, lo que nos da la gana. Vais a ver lo que vuestra Señora Premen es capaz de hacer y deshacer. 

Eso sí, no vale arrepentirse por el día y renegar de ella diciendo “ayyy ¿qué hice? si es que por la noche no soy yo” y cosas de ésas que nos obligan a ser la dama santurrona que ni somos ni queremos ser. 

 

Podéis coger esta noche de viernes o la del sábado al domingo, que hay más margen para el descanso matinal 😉

Día 21: fase premenstrual

Pic de Designspiration

 

Si quieres conocer a tu Señora Premen y al resto de troupe tienes hasta este domingo para sumarte a la aventura.

¿Te lo vas perder?

Todito todo, te lo cuento 

aquí.

 

 

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