Confesiones desde mi cueva: aves migratorias

A un paso de mi cueva, hoy no iba a escribir pero hay algo que en mi late sin darme cuenta de que estaba allí, buscando el camino para salir…

Hace apenas unas horas una gran compañera volvió a su nido-hogar allá cruzando el ancho mar. En su vuelo, algo se ha removido en este menudo cuerpo…

A mí acude la canción-poesía de Ismael Serrano con Mercedes Sosa “Zamba del emigrante”

“todos saben que las aves migratorias siempre encuentran el camino de regreso”

comienza así y me rompo a llorar…

… 600 kilómetros a veces se sienten como miles …

en días de lluvia y cielo plomizo, como el de hoy, Euskal Herria se siente cerca, dentro, marcada a hierro y sal. Mi sangre está comenzando a brotar de mí, según escribo estas palabras la noto manar … la sangre de mi linaje, de mis tierras del norte…

“volveré muy pronto, mi corazón

sanará el barrio enfermo”

 

ave que vuela lejos

ave que en cada pluma lleva bordada

la sonrisa de aquella tierra de recuerdo y olvido

 

Camino a mi cueva en busca de los recuerdos que me permitan dormir al abrigo de mis calles preñadas de llovizna y sonrisas anchas…

Aura que tu regreso sea tan dulce como el maná de las diosas, yo seguiré dibujando los mares del norte en las tierras del sol

 Día 26- 1: llegando a mi fase menstrual

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