Carta de mi cuerpo a unas manos ágiles y lejanas

Hoy tenía ganas de ti y no estabas así que dicen que a falta de pan buenas son tortas y como ves ha habido una buena ración.

Hoy ha venido Anna y hemos compartido comida, risas e historias tórridas. Tú seguías de viaje y en tu ausencia yo

me he desnudado de memorias, recuerdos e ideas de lo que creía que era a tu lado y lo que realmente soy cuando estoy conmigo.

Hoy no iba a escribir. Hoy iba a hacer cosas geniales y bueno, salvo la visita de Anna nada ha sido excepcional. Resulta que la vida es una del montón, única, pero común y a mi lado tiene un color, un sabor, un aroma diferente. 

No me malinterpretes me gusta la monotonía a tu lado. Por eso creo que seguimos tejiendo después de estos 5 años. La cuestión es que nunca he estado tanto tiempo en compañía única de una mujer como yo en una edad como ésta, rozando la treintena con la yema de mis dedos. 

Te escribo (en abierto) porque deseaba desnudarme ante alguien y no estás. Los vecinos están cansados de verme andar semi desnuda por la cocina y el salón, así que aquí al menos me siento feliz de la exhibición impúdica de mis versos sin bragas. 

estoy en la terraza, con un vaso de té verde a la menta bien frío, recién duchada porque acabo de llegar de correr-necesitaba sudar junto a alguien así que he sudado con el asfalto- escuchando a Pastora. Hacía mucho que no la ponía y ahora me siento satisfecha. Gato está tumbado en la mesa, mirando las teclas que hacen “tip tip tip” y Lola mira al frente, a veces me observa de reojo ¿qué le pasará por ese coquito peludo? …

tengo muchas ganas de que me toques. A falta de tu toque, está el mío, pero hoy no me sabe igual.

Canto para los vecinos “la vida moderna” y me deleito al escuchar esta voz curiosa, que me sorprende con entonaciones inimaginables… 

mañana llegas y contigo llegará la rutina. Os echo de menos. No pensé que me gustara esta sensación de acostarme conmigo y levantarme sin ti. Me gusta. Me gusto. Pero te digo que tu sonrisa me desnuda lentamente en este pensamiento derretido por las hormonas en ebullición y me erizo…y cuento los segundos que faltan para encontrarme con tus labios. Con ésos que me cuentan el día en la oficina, los mismos que me aburren de reproches tontorrones, ésos que me acarician el cuello y me llenan la piel de mariposas…

el día se va terminando 

la noche es joven, como mi cuerpo… me relajo al sentirme tan preñada de mí, del deseo por ti y del goce placentero de darte cuerpo en mi cuerpo.

mañana nos vemos

duerme bien 

yo, no dormiré sola, Hay una monada que me espera desnuda en mi lado de la cama.

 

Día 13: ovulando

 

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