Disculpen las molestias pero nos están matando

Hoy me parece un buen día para contar algo que nunca hasta ahora había contado a nadie.

Cuando tenía unos 11 o 12 años, estaba con dos amigas jugando en la puerta de mi casa. Mis padres habían salido un rato y la puerta de casa estaba cerrada porque igual nosotras estábamos jugando en la calle, tranquilas, y no íbamos a entrar en la casa. En algún momento, apareció un hombre, un tanto inquietante. Mis amigas y yo dejamos de jugar y sólo nos sentamos muy juntas, tratando de hacer como que nada pasaba. En algún momento, el tipo se abrió la gabardina y nos enseño toda su asquerosa desnudez que obviamente no habíamos pedido ver. Nos asustamos mucho, pero afortunadamente se fue enseguida y no fue a más (“sólo” fue eso).

Años más tarde, (no recuerdo bien mi edad, pero serían unos 15 ó 16 años), volvía a mi casa de algún sitio, a plena luz del día, por una calle donde no había mucha gente. Un tipo venía andando en dirección contraria a mí. Cuando nos cruzamos, alargó su mano, tocó mi vulva y siguió caminando, tranquilamente. Yo me di la vuelta y le grité GILIPOLLAS, y seguí mi camino, porque no podía hacer otra cosa, porque ¿qué iba a hacer?

Así que no, que nadie (y menos un hombre) venga a decirme que #NotAllMen o que #NadieMenos, porque si yo, que soy mujer blanca, europea, privilegiada, independiente y que he vivido casi toda mi vida en países y ambientes “seguros” he tenido estas experiencias, eso significa que un 99,9% de las mujeres del mundo han experimentado alguna vez en su vida una experiencia de acoso/abuso/maltrato. No, no a todas nos violan y no a todas nos matan, pero sí a todas en algún momento nos tocan sin permiso, nos acosan verbalmente, nos enseñan un pene que no hemos pedido ver… Y eso es también violencia (y sin ese tipo de violencia cotidiana no se llegaría a los niveles de asesinatos en los que estamos)

Hay quien me dirá que es violencia de “baja intensidad”. Ok, de acuerdo, sí, soy una privilegiada porque no me violaron brutalmente, y porque estoy viva (algún día me acordaré de dar las gracias por esto…). Sólo son un par de “sustos”.

 ¿Sabéis cuál es una de las definiciones de terrorismo?

“Dominación por medio del terror, el control que se busca a partir de actos violentos cuyo fin es infundir miedo”

Y ése es justo el resultado de esos actos de violencia de “baja intensidad”: VIVIMOS CON MIEDO. Porque si un tipo se atreve a tocarme literalmente el coño cuando se cruza conmigo por la calle, ¿qué le iba impedir agarrarme y forzarme si la calle estuviera más oscura y más solitaria?

Hoy una amiga contaba que lleva una navaja en el bolso desde sus quince años, y un spray y un bote de laca. Y ahora también una pastilla de vitamina C porque al parecer esto corta los efectos de esas drogas que ponen en las bebidas para atontarte.

Y sí, así vivimos, diseñando estrategias para estar seguras (“mándame un mensaje cuando llegues a casa” “voy a casa de fulanito, para que lo sepas por si acaso…” “quédate a dormir en mi casa para no volver sola”). Y por muchas estrategias que diseñemos seguiremos viviendo en la inseguridad mientras no haya cambios estructurales, mientras no cambien ellos.

Estamos HARTAS de tener que ocupar las calles para reivindicar que también son nuestras.

Estamos HARTAS de que nos violen.

Estamos HARTAS de que nos maten.

Estamos HARTAS de ser valientes.

Queremos ser LIBRES.
#DisculpenLasMolestiasPeroNosEstánMatando

TEXTO ESCRITO POR Caótica_Cinthya PARA SOY1SOY4: LA COMUNIDAD