sobre mí

4 cositas sencillas para conocernos más y mejor

Mi nombre es Erika Irusta R.

R de Rodríguez.

Nací en el 83. Soy vasca. Me enloquecen los gatos y aborrezco las coles de Bruselas.

Soy una mujer lombriz (porque de la mierda hago abono) y también una señora caracol, ya que vivo con la casa a cuestas. Hasta hace 2 días vivía en Catalunya pero ahora mismo estoy en Sevilla, ciudad de calor, azahar y cervezas bien fresquitas.

Si me defino en una frase, sería:

Soy un culo inquieto que necesita cuestionar e investigar todo lo que le rodea.

Si te explico mi trabajo en otra frase, te diría:

Pedagoga especialista en Educación Menstrual.

Sí, lo sé. Nunca antes habías leído esto.

Me explico:

La educación menstrual no existe como término estándar. Es aún una semilla. No me gusta invertarme palabrejas ni títulos nobiliarios pero es cierto que mi especialidad  es algo… poco común.

¿A qué se dedica una pedagoga menstrual?

Me dedico a investigar activa, rigurosa y comprometidamente el cuerpo femenino y los ciclos menstruales desde un enfoque científico, antropológico, filosófico y feminista. Además, diseño y facilito espacios educativos para cuestionar, investigar y resignificar la experiencia del ciclo menstrual en el cuerpo femenino.

Me formé con pasión en la Universidad de Deusto en la especialidad de Pedagogía, después cursé la formación de doula en Barcelona y, más tarde, me magistré en la Universidad de Barcelona en Estudios de Libertad Femenina del Centro de Investigación de Duoda.

Aun con esta activa vida académica, en ningún lugar pude especializarme en ciclo menstrual, ni en obra y milagros de las hormonas femeninas en la vida fértil de las mujeres. Por ello creé espacios para compartir conocimiento y, a la vez, investigar a través de mi propia experiencia y de la experiencia de otras mujeres.

Pero, puede que te preguntes el porqué de esta obsesión (pasión) por el ciclo menstrual. Te cuento:

Mi objetivo es que todas las mujeres puedan vivir su cuerpo y su ciclo menstrual desde el autoconocimiento y, por supuesto, desde el placer. 

Acabé agotada de odiar tanto a mi cuerpo y a mi ciclo. Harta de esconder mis compresas, de omitir mi menstruación aun con dolores, de ser una desconocida para mí misma, de demostrar que “incluso en esos días” yo era tan o más capaz que un hombre, de estar plétorica un día y destrozada al otro y no saber el motivo. Deseaba saber cuándo podía quedarme embarazada y cuándo no, quería prevenir enfermedades, buscaba no sufrir durante 3 días al mes, me moría por saber que yo controlaba, al menos, algo de mí. En definitiva quería reapropiarme de mi cuerpo. Para ello tuve que conocerme y, por supuesto, conocer mi entorno cultural para saber en qué lugar se ubicaba mi cuerpo de mujer.

Las propuestas están diseñadas para que cada una de nosotras sea sujeto activo en la investigación de su propio cuerpo y que cada una podamos generar conocimiento desde nuestra propia experiencia, para habitarnos más allá del tabú menstrual o de la ‘superación’ menstrual. Como pedagoga propongo invertir la pirámide del conocimiento, ésa en la que unos pocos expertos enseñan cómo es ‘el cuerpo’ a las mujeres por la de que cada mujer conozca unas bases desde donde pueda reconocerse y desde ahí, nombrase y explicarse para poder, no sólo habitarse sin complejos ni vergüenzas, sino también darse voz, hacerse palabra y crear un cuerpo de conocimiento que sirva para crear una cultura menstrual, en la que la experiencia de todas las personas menstruantes (mujeres o no) sume.

Este camino es mi propuesta para toda mujer, inquieta y valiente, que se atreva a ser la dueña de sí misma. Si tú eres una de ellas, será un honor caminar a tu lado.

¿Quieres saber algo más personal?

Me encanta hacer videos y compartirlos con todos los bichillos menstruantes del mundo pero me aterra entrar a una tienda cualquiera (grande o pequeña) a preguntar el precio de algo que me guste. Soy una animalilla sensible con un tremendo impulso a mostrarme tal cual, vamos: ‘en pelotas’, con lo que a veces, para las primeras impresiones, me toca ‘vestirme’ y de ahí que me corte un poco.

Por cierto si me sigues en mi twitter o instagram personal, verás que cambio de pelo (casi) como la que cambia de bragas. De ahí que en la web me veas con la melanaza rubia pese a que ya haya pasado por un pelicortismo castaño a un pelo-en-fase-de-crecimiento platino-infarto.

[Se acabó el cotilleo por hoy 😉 ]

¿Algo más que contarte?

Pues ¡un montón de cosas! pero es mejor que curiosees a tus anchas por toda la web.

Si después de esto, no te queda muy claro a qué me dedico, puedes leer este artículo donde te lo explico con pelos y señales.

Si quieres saber más de mí quizás te apetezca leer y/o escuchar alguna de estas entrevistas:

 Si necesitas ver mis títulos nobiliarios y curriculum vitae, haz clic aquí:

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No te pierdas mi Declaración de Intenciones. Así sabrás qué puedo y no puedo darte. La honestidad es lo primero, sobretodo si hablamos de ti y de tu cuerpo.