Mi cuerpo, mis normas. El porqué no eres irregular.

1. No soy irregular

2. No soy irregular

3. No soy irregular

4. No soy irregular

5. No soy irregular

6. No soy irregular

7. No soy irregular

8. No soy irregular

9. No soy irregular

10. No soy irr

Como en la escuela, aún sin creer en la eficacia de tales métodos, pero con la intención de que se quede bien grabado en la quijotera ¿Qué es lo que no eres? irregular. Ya compartí con vosotras el video de la Dra. Enriqueta Navarro (ginecóloga granadina) explicando que la regla es la menos regla de todas, así como no dejo de compartir por todas partes (en recursos lo tenéis) el artículo que la Dra. Miriam Al Adib Mendiri (ginecóloga extremeña) escribió sobre los patrones de sangrado de cada mujer. La primera lección de las sesiones on line versa sobre esto, porque la menstruación no es, de manera habitual, algo que sucede siempre cada x tiempo (en ese x ponemos 28 días que es lo que nos han contado). En un mismo año una mujer, perfectamente sana de esta cultura (sí, la cultura define mucho más de lo que queremos creer) puede tener ciclos de 23 días, de 26 días, de 33 días y de 24 días. De hecho lo más común es que la media de días de duración del ciclo por año sea de 26 días y ¡ojo! que he dicho la media, no la duracion de cada ciclo. Aún así no hay una duración única y recomendada. Sí, sé que muchxs profesionales de la salud (médicxs de cabecera, nutricionistas, acupuntorxs, homeópatas,…) hablan de la importancia de que sean 28 días pero es importante que aprendamos que esto no tiene sentido ya que cada cuerpo de cada mujer es único, tiene un balance único debido a su propia fisionomía y a los inputs de su entorno, esto es lo aprehendido en su cultura que es lo que permite llevar una gestión del estrés de un modo u otro. 

 Se considera “normal” una regla con una cadencia de cada 21-35 días y una duración entre 3-7 días. Pero más allá de esta definición, existen múltiples variantes de la esta “normalidad”, cada mujer tiene su forma constitucional de menstruar, si sale de los límites considerados como “normales” no necesariamente es que tiene alguna patología.

 Una mujer con un patrón de sangrado “anormal” con una revisión ginecológica normal y descartada patologías de base que justifiquen ese sangrado “anormal”, que además no tiene anemia por exceso de pérdida menstrual no necesita tratamiento alguno para regularizar su ciclo. No es cierto que una mujer para estar sana se necesite menstruar cada 28 días o cada entre 21 y 35 días. Cada cuerpo es un mundo, cada mujer tiene su forma de menstruar, cuantas veces he tenido pacientes que al preguntarles su fórmula menstrual me responden: “uy! soy muy irregular, tengo la regla unas veces cada 29 días y otras cada 33″, pues bien, esto no se considera irregular, tener la regla por ejemplo cada 36-45 días tampoco tiene porqué asociarse a ninguna patología y sin embargo estaríamos fuera de los límites que se consideran como “normal”.  Dra. Miriam Al Adib Mendiri

El ciclo menstrual es, generalmente, lo primero que se altera cuando algo nos impacta tanto en positivo como en negativo. Sobretodo cuando ocurren temas familiares como una pérdida, un nacimiento, un reencuentro, discusiones. El ciclo menstrual es un ciclo hormonal en el que las hormonas sexuales femeninas como estrógenos y progesterona (hay más pero éstas son las principales) se “topan” con otras hormonas como la adrenalina y cortisol (cuando se viven momentos de angustia, miedo, inseguridad) y endorfinas y oxitocina (cuando estamos felices, gozosas, satisfechas, alegres) que provocan alteraciones en el curso “normal” de las primeras. Nuestro cuerpo no está departamentalizado y tampoco está cerrado. Nuestro cuerpo es un ecosistema abierto y permeable. Esto quiere decir que el entorno tiene un alto impacto en las respuestas fisiológicas (y al revés). Entorno (otros ecosistemas) y nuestro cuerpo están en constante y continua comunicación. Por ello poco sentido tiene que los ciclos hormonales de la ovulación- menstruación sean siempre con la misma cadencia, misma duración y misma calidad de moco cervical/ endometrio. Por supuesto que hay mujeres que son “como un reloj”. Yo suelo tener períodos, en los que mis ciclos son de 26 días sí o sí. Pero en el momento en que me voy de vacaciones o me encuentro con mi familia, esto cambia. ¿Y cómo sabes cuándo vas a menstruar? Pues lo sé porque he aprendido a leer mis señales hormonales. Esto significa que sé las siguientes claves “infalibles” (hasta que dejen de serlo y cambien, porque nuestro cuerpo es un cuerpo vivo y cambiante):

1. Primero de todo he conocido mi patrón medio a través de la toma de la temperatura basal, muestra de flujo cervical y registro cambios emotivos-pisoclógicos- físicos durante, como mínimo, 4-5 meses. Así sé “la norma” por la que me rijo. Eso sí, esta norma es una media aproximada, pues sé que cualquier acontecimiento puede alterarme. 

2. Si estoy en el segundo día de la regla (que ya sabemos que no es tal) y estoy hiper sexual, sé que mis estrógenos están subiendo a pasos de gigante con lo que es muy probable que ovule en unos 7-8 días. Esto lo confirmo, si en lugar de ausencia de moco cervical (flujo proveniente del útero) que es lo común en mí tras la menstruación, comienzo a tener moco translúcido y resbaladizo. Además de sentirme, casi a mitad de la menstruación, con un chute de energía potente y con muchas ganas de salir a correr. Sin duda mis estrógenos están de vuelta, con lo que más pronto que tarde ovularé (los estrógenos son los encargados, entre otras cosas, de excitar a los folículos para que quede sólo uno y de éste madure el óvulo).

3. Sa
ber cuándo una ovula es la clave para saber cuándo se va a menstruar. La prueba más confiable para esto es haber tomado registro de la temperatura basal y del moco cervical (punto 1). No solemos ovular el mismo día del ciclo. La fase preovulatoria y la ovulatoria son las fases flexibles. La mayoría de las mujeres tarda, desde que ovula hasta que menstrúa, 14 días. Algunas estamos en 12 días y otras en 10. Este patrón es el dato más fijo que manejamos (aunque puede verse alterado, en el cuerpo no hay nada fijo al 100%, es lo que tiene estar vivas). Sabiendo esto, ya puedo saber cuándo será mi menstruación. Además saber esto nos permite conocer si tenemos alguna alteración hormonal, pues por ejemplo, si desde que ovulamos hasta que menstruamos pasan menos de 10 días y se repite en 3 ciclos, podemos confirmar así una alteración en los niveles de progesterona. Ésta es la hormona que segrega el cuerpo lúteo (el folículo del ovario que ya ha expulsado el óvulo maduro) y que nos provoca esos estados mentales de abstracción y también de sensibilidad propios de la fase premenstrual, así como la sedación de las fibras musculares uterinas. 

4. En mi caso, 4 días antes de la menstruación, comienzo a expulsar un poquito de endometrio (sangre menstrual). Es de color parduzco y a veces rosita, en muy poquita cantidad. Esto se debe a que las contracciones uterinas están comenzando a hacer su labor. El endometrio no se expulsa de golpe, sino que va a su propio ritmo pues depende de las contracciones del útero. Éstas contracciones se deben a la caída de los niveles de progesterona, propios de los 2 últimos días de la fase premenstrual (suelen ser días en los que estamos hiper sensibles ya que nuestro cerebro se queda casi casi sin estrógenos y sin progesterona). Así que el primer día que coloreo mis bragas (no me gusta utilizar verbos  como “manchar” porque las manchas se asocian a la suciedad y mi menstruación no es ninguna guarrería) de marroncito me muestra que, en mi caso, 4 días después menstruaré. 

Estas claves “infalibles” son mi propio patrón menstrual. No hay dos iguales. Siempre hay diferencias y esto es lo que cada una de nosotras hemos de aprender. Cuando yo hablo de las 4 fases del ciclo en ningún momento quiero decir que todas las tengamos en los mismos días, ni con la misma duración, ni que se manifiesten de la misma manera. Cada una de nosotras es hija de su madre y de su tiempo. La cultura es tan tan tan taaaaan importante. Lo que cada una de nosotras a aprehendido (que es más que aprender) deja huella en el cuerpo. Además a cada una de nuestras 4 mujeres les gusta y disgusta diferentes cosas. Mi trabajo es el de mostrar esta realidad y facilitar herramientas para que cada una conozca quién es realmente, cómo funciona verdaderamente, más allá de libros y apuntes. Comprender nuestro cuerpo es una labor de diario. Requiere ganas y también esfuerzo pero las recompensas son incalculables. Por ejemplo, si quieres quedarte embarazada y crees que el día 14 de tu ciclo es cuando ovulas porque has aprendido que el ciclo menstrual es de 28 días y que el 14 es cuando se ovula y pasan los meses y no te quedas embarazada, lejos de pensar que quizás tu cuerpo sigue otro ritmo, pensarás que tienes alguna enfermedad o algún problema, mientras que lo más común sea que tú ovulas otro día del ciclo y que este día va cambiando en cada ciclo. 

Bueno, ahora sí que sí, ya está claro el porqué no somos irregulares, ¿verdad? Tan sencillo como saber que no hay una norma a la que ajustarse, sino que hay un patrón propio y original por conocer, aprender y gozar. No somos irregulares somos únicas. Bienvenida a la república independiente de tu cuerpo serrano 😉

Día 23: premenstrual y creativa

Pic  de raid71.com

¿Que quieres conocer cómo es tu ciclo de verdad verdadera? Pues no te pierdas lo que tengo para ti, aquí mismito.

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Conocerte es vivirte. Vivirte es amarte. Amarte es ser libre.

 

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